Presas y riadas
Cómo se gestiona una presa en una crecida
Una presa no es solo un muro que guarda agua: también frena las riadas. Y a veces tiene que soltar agua aunque estemos en sequía.
Desliza para empezar
Presas y riadas
Una presa no es solo un muro que guarda agua: también frena las riadas. Y a veces tiene que soltar agua aunque estemos en sequía.
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1 · La presa
Arriba hay un camino: la coronación. En el centro está la salida de emergencia por la que se va el agua que sobra, el aliviadero, con compuertas que se abren y se cierran.
Abajo hay tubos para vaciar el embalse o sacar el agua para beber y regar. Y al pie, una balsa frena el chorro antes de devolverlo al río.
Por el aliviadero de la presa de Tous (Valencia) pueden salir hasta 19.700 m³ por segundo: casi 8 piscinas olímpicas cada segundo.
Toca cualquier etiqueta de la maqueta para ver qué es.
2 · Un hueco para la riada
En otoño e invierno, cuando llegan las grandes lluvias, muchas presas no pueden estar llenas del todo. Deben dejar una parte vacía, preparada para tragarse una riada. Se llama resguardo.
Por ejemplo, la presa de Forata (Valencia) el 1 de octubre solo puede estar llena hasta poco más de un tercio.
3 · Llega la riada
Tras una gran tormenta en las montañas, el río trae muchísima más agua de lo normal: es una crecida o avenida. Toda esa agua entra de golpe en el embalse.
En la gráfica, la línea naranja es el agua que entra cada segundo.
4 · Frenar la riada
La presa guarda el pico de la riada y lo va soltando poco a poco. Así, río abajo llega menos agua y más despacio. Los técnicos lo llaman laminar.
En la DANA de 2024, a la presa de Forata le entraban 2.064 m³ por segundo y solo salieron 1.120: casi la mitad. (Un metro cúbico son 1.000 litros.)
5 · Soltar agua a tiempo
Si se espera más lluvia, se abren las compuertas un poco antes para ganar sitio. Mejor un río alto durante unos días que una ola de golpe.
Siempre con cuidado: el río, aguas abajo, solo aguanta cierta cantidad de agua sin desbordarse.
6 · Sin la presa
El pico entero de la crecida pasaría por los pueblos y los campos de río abajo.
En la crecida del Ebro de 2015, los embalses evitaron que en Castejón (Navarra) pasaran unos 800 m³ más por segundo.
7 · ¿Y si falta agua?
Porque el río no puede quedarse seco: la ley obliga a que lleve siempre un mínimo de agua para que vivan los peces y las plantas. Es el caudal ecológico.
Además, hay pueblos y campos río abajo que dependen de esa agua, y en otoño hay que dejar el hueco para las riadas. Y el agua que se suelta muchas veces la recoge otro embalse más abajo.
8 · Quién decide
Cada gran río lo gestiona una confederación hidrográfica. En ella se reúnen la Administración, Red Eléctrica y quienes usan el agua para decidir cuánto se guarda y cuánto se suelta. Durante una riada deciden con datos al minuto de lluvia y caudal.
Además, cada gran presa tiene un plan de emergencia con cuatro niveles de alerta:
Preguntas frecuentes
Porque el río debe llevar siempre un mínimo de agua para que vivan los peces y las plantas, hay pueblos y campos río abajo que dependen de ella y, en otoño, hay que dejar sitio libre para las riadas. Además, el agua que se suelta suele recogerla otro embalse más abajo.
Guarda el pico de la crecida y lo va soltando poco a poco. En la DANA de 2024 a la presa de Forata le entraban 2.064 m³ por segundo y solo salieron 1.120.
La confederación hidrográfica de cada río, que reúne a la Administración, Red Eléctrica y quienes usan el agua. En una riada decide con datos al minuto de lluvia y caudal y sigue las normas y el plan de emergencia de cada presa.
Porque muchas presas deben dejar una parte vacía en las épocas de lluvias fuertes para poder tragarse una riada. Es el resguardo.